miércoles, 12 de enero de 2011

Un encuentro




20:45 hrs de esta noche fría, invernal… mis pasos inciertos y sin rumbo me llevaban a no sé donde, sólo quería caminar, caminar, respirar y no pensar en mis sueños que padecían de olvido desde hacía muchos días. Entré a aquel café de luz tenue, acariciadora, de aromas que despertaban la frecuencia de mis sentidos. Pedí un té y mi memoria tomó calor a cada sorbo que bebía. En mis manos mi libro favorito. “Los amorosos”, fue un buen inicio en el azar de páginas donde me perdí.

A unos centímetros de mi, te encontrabas tú, caballero andante de otro siglo, con tu abrigo negro y tu cabello perfectamente alineado como las cejas que resguardaban la dulzura de tus pupilas. Sin reparar en tu presencia seguía unida a mi lectura pero el calor que emanaba de tus ojos llamó a los míos que sin pensarlo se encontraron con la miel de tu mirada. Fue un segundo, fue un minuto o una vida quizá, pero ahí estaba yo imantada a lo que hasta ese instante no imaginaba.

Era un encuentro sin referencias ni guiones, sólo al amparo de una vieja lámpara que iluminaba tu rostro, ese rostro suave, gentil y cálido. Tus manos arropaban la taza de café que bebías mientras seguías hurgando en mi corazón sin saberlo y sucedió, sonreíste para mí, iluminando con fuegos artificiales esa noche, iluminando mi alma de ti.

Dejó de existir la atmósfera de ese invierno, dejó de existir Sabines, la luna, el frío, mis temores y yo misma desaparecí en aquel instante del mundo quedando atrapada en tu mirada.

De pronto sonó tu móvil, dejaste la taza de café a un lado mientras consultabas tu reloj apresurado, pagaste y encaminaste tus pasos a la salida no sin antes buscar mis ojos de nuevo, que trataron de esquivar lo que ya no pude… y te dejé, te dejé atraparme unos segundos más, mientras mi corazón desbordó sus latidos. Me miraste profundo, fijo, tierno y yo… te sonreí.

Son las 20:45 de otra noche de este invierno, un libro en mis manos, una taza de té y mis ojos que esperan que otra vez suceda.

Quizá pase de nuevo, quizá pueda perderme como ayer en tus ojos de miel...



                                                                                                           o quizá no te vuelva a ver.
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15 comentarios:

Edu dijo...

Sublime.
Saludos, El Blog Censurado
www.elblogcensuaro.blogspot.com

carlos dijo...

coeli muy hermoso texto . desde lo mas profundo de mi corazon te digo eres tan dulce, tierna, te adoro amiga

Aquamarine dijo...

Sin palabras para describir el deleite que fue leer tu entrada...sin palabras Coeli! simplemente artística, ligera y profunda! ...No esos adjetivos no le hacen justicia! Sublime han dicho! Así es! n_n

Sentimientos! dijo...

holaa
me encanto leerte.
Nos seguimos visitando.

besos

El refugio de mis sueños dijo...

Querida amiga Coeli...Así son las cosas hoy tropiezas por casualidad con alguien que no conoces pero tú instinto te hace pensar que podría ser tú compañero de viaje en esta vida...Pero como siempre interviene el destino y si está escrito en su libro...El volverá a ese bar y volverá a sonreírte y a cruzar su mirada con la tuya en un alentador Hola...¿Después?...
Preciosa tú entrada amiga querida...Besitos

Rosana Martí dijo...

Mi querida amiga, me has dejado con la boca abierta linda. Si tus poemas son exquisitos, tu narrativa es genial. Esos encuentros que sin esperarlos suceden, son bonitos de allar, son casuales, son hermosos.

Mis felicitaciones por tan lindo escrito, me he encantado.

Un inmenso abrazo, desde mis mundo virtuales.

Roxana dijo...

Me encantó Coeli, relato romántico que invita a seguir leyéndolo.
Te dejo un beso, amiga.Hasta pronto.

Sidrina dijo...

Que bonita espera Coeli. Biquiños.

Alma Enamorada dijo...

Al ir leyendo cada palabra aqui escrita, eche a volar mi imaginación e imagine que yo estaba ahí en ese lugar observando la escena...a veces los grandes amores nacen de una mirada amiga...espero que se vuelva a repetir ese magico encuentro..recibe un enorme abrazo deseandote el mejor de los días

carlos dijo...

coeli muy hermoso lo que escribistes transmites ternura, amor, pasion eres muy dulce besos

Marlene dijo...

Amiga! tremendo! muy muy bueno.
Me gusta que hayas hecho algo diferente a lo que venias haciendo, que es bellísimo.

Pero que incursiones en el relato me da un gusto tremendo, no sé porqué. Quizá porque encuentro empatía con las cosas que yo escribo. Casi te vi naufragar en esa mirada.
Y también casi me da un infarto, cuando escribiste esto: "dejo de existir Sabines" nooooo!! todo menos eso. Sabines nunca dejará de existir :DDD
Yo sé, yo sé.. que te referias a hacer de lado el libro, pero casi me muero yo tambièn. jajaja!
HERMOSO!!!
Me voy contenta. Me alegraste la tarde amiga.
Un beso orgulloso y mexicano. Claro!
:*
Marlene Madrigal

Etarinyeth... dijo...

Coelí:

Estoy realmente fascinada de leerte esta madrugada. Es impactante como capturas la finitud de un momento con la sensacion de que la eternidad habitó ese instante... delicado y magicamente plagado de detalles que, le dan vida en la mente, a ese determinante y único cruce de miradas, que se antoja trastocador del giro del destino...

Amiga: Besos y mi admiración!

jhony dijo...

son esos momentos que pasan y se saborean como un bocado de vino tinto.
se activan los sentidos y uno se deja llevar a la deriva de su mágico sabor..
un beso.

brujilla dijo...

Que bonita narrativa, que pena abeces, no se puede dejar pasar las oportunidades, sólo pasa una vez.. Quizás al tiempo, se vuelvan a reencontrar, no lo sabremos..
besos de brujilla

Horacio Holiveira dijo...

Quizá también sea posible que yo tampoco la vuelva a ver...

Muy buen blog, me ha gustado el relato.

Un saludo