jueves, 7 de noviembre de 2013

El olvido



 
El olvido viene 
 
a mi pensamiento quieto
 
cuando tantas ideas mueren
 
y me quedo en silencio.
 
 
 
 
El olvido llega
 
sólo por momentos

cuando me se fuera de tus manos
 
de tu cuerpo, de tu aliento.
 
 
 
El olvido perdona
 
mi torpeza de seguir creyéndote especial
 
me recorre y me eriza cuando entiende
 
que no hay nada que pensar.
 
 
 
El olvido aún no es mío
 
porque sabe que ya ocupas su lugar
 
me seduce, me abandona cuando entiende
 
que no te puedo dejar...