miércoles, 14 de septiembre de 2011

El último adiós


"Te amo mucho, amo lo que eres, amo como te ves, amo tu cuerpo, amo tu entorno, amo el placer que me das en las ilícitas ocasiones en que te he poseído"


Ella apresuró sus pasos, la tarde era fría con color a otoño, después de mucho tiempo de no verlo por fin lo encontraría.

Arribó a la estación de tren, él aún no llegaba. Se sentó impaciente en una banca sintiendo correr lentamente los minutos. A su lado una señora de avanzada edad tejía con delicadeza una madeja de estambre, con experiencia parecía entrelazar en sus manos días de vida y añoranza... también esperaba. No paso mucho tiempo cuando un hombre de cabello blanco y la ternura dibujada en las marcas que dejan los años se acercó a la señora, con un saludo cálido le dio su brazo como apoyo y así se alejaron. Ella pensó si algún día se vería así junto a él, venciendo el tiempo y esperándolo siempre con los brazos llenos de tanto amor.

De pronto su corazón latió aceleradamente a lo lejos lo vio, distinguió su silueta, era él. Lo miró fijo, profundamente y él le sonrió con esa sonrisa inolvidable que le iluminaba el alma. La abrazó, ella apoyó la cabeza en su pecho escuchando el latir de ese corazón que adoraba tanto.

Caminaron, irían a tomar un café... que más daba si ya estaban juntos. Ella temblaba en sus brazos, él la protegía. Eran tan pocas las oportunidades para verse y tanto el amor que sentían. La tomó de la cintura y la besó con pasión, en un beso anhelado, prohibido, que esperó mil lunas e hizo ese momento perpetuo, tatuando dos corazones que no debían experimentar aquel incontenible sentimiento.

Había tanto por decirle, tanto por amarle y sin embargo sólo un par de horas pudieron robarle al día. No había tiempo, no había espacio, era una locura amarse pero lo hacían.

Era tarde, el momento de decir adiós llegó, él tomó sus manos con la promesa de volverle a ver, ella lo abrazó sabiendo que no sería así, que aunque su corazón quedaba con él, ya el camino estaba trazado. Lo miró fijo, profundamente y él le sonrió con esa sonrisa que le iluminaba el alma. Él besó su frente y ella contuvo el llanto. Aquel momento quedaría eterno en su memoria sabiendo que su vida no le pertenecía, sabiendo que era... el último adiós.












9 comentarios:

Sidrina dijo...

Buena historia coeli. Que pena estos amores imposibles y más cuando ellos tambien lo saben.
Muchos bicos.

Chiquilla dijo...

Expresas tan bien, narras con tanto sentimiento, que una lágrima recorrio mi mejilla hasta morir en mi boca.
Un amor tan hermoso, un encuentro tan deseado y saber que nunca más se repetirá, retumba el dolor muy dentro de ella.

Me encanto leerte, te disfrute mucho. Desprendes la dulzura que te habita.

Un gran abrazo desde mi corazón hasta tu linda luna.

Nada más importa dijo...

Que lindo!

Es lo primero que te leo fuera de los poemas y me ha encantado. Adoro leer escritos donde uno puede fundirse en ellos y percibir miles de sensaciones.

Un beso grande!

Wílliam Venegas dijo...

Ya está el programa número 11 de Desde mi Butaca. Es televisión por Internet. El tema es “Los musicales en el cine”. Debo elogiar el excelente trabajo en la postproducción de Marvin Soto Cordero.
Este es el enlace:
http://www.mibutacavip.com/product.php?id_product=253

El GatoPardo dijo...

Sabes, tus letras por más que se hallen tan ligadas a la melancolía, siempre estan sujetas a la esperanza, al nuevo despertar, al comienzo de un nuevo día.

Y yo no tengo más con qué agradecer.

De verdad, te digo Gracias, por compartir, por visitar mi tejado sin juicios, por embelesar estos tiempos con lo que traes adentro.

Un abrazo, muy fuerte...

Rosana Martí dijo...

Un relato hermoso bien estructurado con la pincelada de tu alma, el retoque de tus dedos entrelazando los sentidos de las letras. Un adiós lo dice todo en una oscuridad que se vuelve así, por un imposible de amar, pero no así un amor en silencio de sentir.

Bello como siempre mi querida amiga del alma, te mando un fuerte abrazo con la esencia de mi cariño siempre.

NIGHT ELF dijo...

Nunca hay adiós con un amor fuerte como el expresado en está historia. Dos hoars tan poco tiempo en el que decir y sentir tanto.

jhony dijo...

...y es que cuando son así las despedidas no terminan allí...
pareciera que encomendamos a-DIOS nuestra suerte....me gusto tu historia..

。♥ Smareis ♥。 dijo...

Uma história maravilhosa. me encantei com cada palavra.Gostei muito de conhecer seu blog, e estou seguindo desde já. Convido a conhecer meu espaço e fazer parte dos membros se gostares. Um grande beijo, e ótima semana!
Smareis